miércoles, 18 de febrero de 2009

MES CELTA DEL FRESNO (18 de FEBRERO - 17 de MARZO)


“Es el más grande y hermoso de todos los árboles. Sus ramas sostienen el cielo y sus frutos son las estrellas, mientras que tres inmensas raíces lo sostienen y sustentan” Ignacio Abella, "La Magia de los Árboles"



El 18 de Febrero comienza, según el calendario arbóreo reconstruído por Robert Graves, el mes celta del Fresno, "Nuin", correspondiente a la letra "N" del alfabeto Ogham.

El Fresno (Fraxinus) es un árbol de hoja caduca perteneciente a la familia del olivo (Oleaceae). Sus orígenes se encuentra en la Europa mediterránea y Asia Menor; aunque donde mejor se desarrolla es en las tierras fértiles de suelos calcáreos y ambientes húmedos, es muy versátil y se adapta a una gran variedad de climas.
El fresno es un árbol que crece relativamente rápido, desarrolando una potente raíz central que posteriormente se ramifica en raíces laterales y alcanzando una altura de entre ocho y quince metros, aunque puede llegar a alcanzar los veinte.
Sus hojas, de color verde oscuro, se disponen de forma alterna y sus flores, hermafroditas, en pequeños racimos que aparecen a finales de invierno y principios de primavera.
Su frutos, en sámara, maduran en otoño y gracias a su forma oblongo-lanceolada y su disposición en pares que las hace girar como una hélice, ayudan a la dispersión de sus semillas, que se encuentran en los extremos del mismo.

Este árbol de gran resistencia y fuertes raíces ha sido venerado desde antiguo en la mayoría de las culturas paganas.


Las Melias o Melíades, engendradas por Gea al ser fertilizada por los genitales de Urano arrojados por su hijo Cronos después de castrarlo, eran las ninfas de los fresnos en la mitología griega. Los griegos consagraron el fresno, símbolo de solidez, al dios de los mares, Poseidón, y de su madera construían las lanzas; de hecho según la leyenda la lanza del héroe griego Aquiles, con la que dio muerte a Héctor durante la Guerra de Troya, estaba hecha de la madera de un fresno sagrado. El nombre del género "Fraxinus" proviene del griego "phraxis" (seto, cercado) ya que el fresno era utilizado también en la construcción de cercos.

En la mitología nórdica el árbol del mundo, Yggdrasill, es un fresno, en el centro del universo, cuya cobija y cuyas raíces conectan entre sí los nueve mundos existentes en la cosmología nórdica, dispuestos en tres niveles: en el primero de ellos se halla Asgard, la morada de los Ases, Vanaheim, el hogar de los Vanes y Alfheim, el hogar de los elfos de la luz; en el nivel medio se encuentra Midgard, la "Tierra Media", el mundo de los hombres, Jotunheim, la tierra de los gigantes y Svartalfheilm, hogar de los elfos oscuros y Nidavellir, donde habitan los enanos; en el nivel inferior se encuentra Niflheim, el reino del frio, el hielo y la oscuridad, dentro del cual se halla Helheim, el Mundo de los Muertos, guardado por Hel, la monstruosa hija del dios Loki, quien juzgaba a todos aquellos que habían muerto de muerte natural, por enfermedad o accidente (es decir, a todos aquellos que no habían tenido una muerte honrosa en el campo de batalla, la cual les hubiera llevado directamente al Wallhalla, el "Salón de los Caídos" en el cual los dioses y los caidos en el campo de batalla celebran un festín eterno).
El noveno mundo suele ser identificado con Muspelheim, el reino del fuego, opuesto a Niflheim, el reino del hielo, ya que ambos principios, hielo y fuego, habrían dado origen al Universo según la cosmogonía nórdica.

Colgándose de este fresno cósmico, Yggdrasill, Odín realizó el sacrificio nacesario para llegar a conocer los secretos de las runas.
Para los nórdicos, por lo tanto, el fresno era un árbol muy especial y al que se debía venerar y respetar, pues también a partir de este árbol había sido creado el primer hombre, Aske.


Yggdrasill, además de proteger y alimentar el mundo, sufría también las angustias y penalidades que provocaban y/o padecían los seres que lo habitaban, penalidades que mitigaban diariamente las Nornas, las tres diosas del destino (similares a las Moiras griegas), rociando con agua sagrada y barro sus ramas.


Para los celtas el fresno fue también un árbol muy venerado y uno de los árboles sagrados de Irlanda . Sus ramas eran utilizadas por los druidas para la fabricación de varitas y lanzas, sus semillas para la adivinación, y se creía que su madera y hojas poseían diferentes propiedades mágicas asociadas a la protección y la buena fortuna.


El fresno, para los celtas, era el máximo representante del ciclo vital de la naturaleza pues es el primero en anunciar el otoño en sus ojas, que se tornan amarillas y doradas y en celebrar la llegada de la primavera, cubriéndose de brotes tempranos.
Para los celtas, al igual que para los vikingos, el fresno era un árbol que conectaba el mundo de los hombres con el de los dioses y en la mitología celta conectaba también los tres planos de existencia...Abred, Gwynedd y Ceugant (Pasado, Presente y Futuro).

La madera del fresno, muy resistente y elástica se ha utilizado tradicionalmente para la construcción de barcos,debido a su impermeabilidad, y muebles.
También, según el folclore popular, se cuenta que los palos de las escobas de las brujas estaban hechos de madera de fresno.

Sus hojas son utilizadas como laxantes y diuréticos y antiguamente también se le atribuían propiedades antirreumáticas, asi como el ser un antídoto contra las mordeduras de serpientes, aunque se ha demostrado que su eficacia en ambos casos es inexistente.

Los nacidos en el mes del Fresno, como ocurre con todos los nativos de los meses arbóreos celtas, se dividen en dos tipos: los nativos de la "Luna Nueva" , nacidos en los quince primeros dias del "mes" arbóreo y los nativos de la "Luna Llena", nacidos en los quince últimos dias del mes arbóreo.


Los nativos de la "Luna Nueva" suelen ser más impulsivos y extrovertidos que los nativos de la "Luna Llena", mientras que estos últimos pueden parecer ingenuos, aunque realmente no lo son, pues pese a su generosidad y humildad no son personas de las que los demás se puedan aprovechar o engañar facilmente.


En general, los nacidos en el mes del Fresno tienden a poseer una naturaleza dual...por un lado son personas con un gran psiquismo y una gran creatividad, mientras que por otro son tremendamente prácticos y conscientes de la realidad. Son personas muy compasivas y con una intuición muy desarrollada que les hace percatarse fácilmente de cuando alguien necesita su ayuda.
Poseen una gran espiritualidad y normalmente sienten curiosidad y/o interes por los temas metafísicos, filosóficos y espirituales.


Son personas que se adaptan fácilmente a todo tipo de situaciones y pese a su aspecto frágil y delicado poseen una gran fortaleza de espíritu y se reponen con bastante facilidad de los golpes emocionales.


En el aspecto negativo de su personalidad los nativos del mes del Fresno pueden dejarse influenciar demasiado por la opinión de los demás y/o perder fácilmente la confianza en símismos.

Pese a su gran creatividad y a sus bienas ideas les resulta difícil terminar lo que empiezan ya que pierden facilmente el interés por aquello que no les proporciona resultados inmediatos.


Los nacidos en el mes arbóreo celta del fresno suelen sentirse atraídos por el mar...quizá debido a su naturaleza soñadora e imaginativa, que contrarrestran con su fuerte sentido práctico...pueden dedicarse a las artes, aunque siempre prefieren estar "entre bamabalinas" o a la enfermería, la medicina u otro tipo de labores caritativas.





2 comentarios:

Amanda dijo...

Hola hija de la Luna...muy interesante tus aportes, y aunque no es un blog de "poeta", me resulta grato visitarte.
Un beso....

Pegaso dijo...

que hermoso!!

Yo tengo un blog que es

http://templodelalunallena.blogspot.com, no se si te interese pero a mi me encanta escribir cuentos de hadas magicas