Mostrando entradas con la etiqueta Diosas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diosas. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de abril de 2015

ANFÍTRITE Y LAS NEREIDAS



Anfítrite, en griego Άμφιτρίτη, fue una antigua diosa marina que posteriormente sería considerada la esposa del dios Poseidón.
En la mitología griega era considerada como una de las nereidas, las cincuenta hijas del dios Nereo y la oceánide Doris, que representaba la generosidad del mar. Otras fuentes la onsideran una de las oceánides, hijas de Océano y Tetis.

Las nereidas simbolizaban la belleza del mar y a menudo socorrían a los marinos, o a héroes mitológicos como a los Argonautas en su búsqueda del vellocino de oro.

Se las represetantaba como a jóvenes de gran belleza con coronas de coral y vestidas con túnicas de los colores del arco iris.
A menudo se las representa también montadas en delfines, caballitos de mar o monstruos marinos.


Recibían gran devoción especialmente en los pueblos costeros en los que se les hacían ofrendas de leche, aceite y miel en altares situados en playas y acantalidos.
Habitaban junto a su padre Nereo una caverna plateada en el fondo del mar Egeo y junto con los Tritones formarían parte del séquito del dios Poseidón.

Individualmente cada una de ellas represenataban aspectos o características de los paisajes marinos, así como fenómenos naturales asociados con el mar y habilidades de marineros y pescadores.

Nombres de las Nereidas  (Fuente: http://www.theoi.com)

 Agaue (Agave) : Nereida cuyo nombre significa "la ilustre". (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

AKTAIE (Actaea) : Nereida de la "orilla del mar". (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

AMATHEIA: Nereida que cuida a los peces. (Homero, Higinio)

AMPHINOME: Nereida que representa la abundancia del mar (Homero, Higinio)

AMPHITHOE: Nereida de las corrientes marinas, llamada "la que se mueve rápidamente." (Homero, Higinio)

AMPHITRITE:  Nereida reina del mar, esposa del dios Poseidón. Junto con sus hermanas Kymatolege y Kymodoke  poseía el poder de aplacar la furia del viento y el mar. (Hesíodo, Apolodoro)

APSEUDES:  (Homero, Higinio)

AUTONOE : (Hesíodo, Apolodoro)

DERO: (Apolodoro)

DEXAMENE: Nereidas "de la fuerza de la mano derecha." (Homero, Higinio)

DIONE: Nereida de "lo divino". (Apolodoro)

DORIS: El Nereida de generosidad del mar o bien la mezcla de agua dulce con el agua salada. (Hesíodo, Homero, Higinio)

DOTO:  Nereida de los viajes seguros y la pesca generosa. Ella tenía un santuario en la ciudad de Gabala. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Pausanias, Higinio)

DYNAMENE: Nereida de el poder del mar (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

EIONE: Nereida de la playa (Hesíodo, Apolodoro)

ERATO A Nereida llamada "la encantadora". (Hesíodo, Apolodoro)

EUAGORE (Evagora):  (Hesíodo, Apolodoro)

EUARNE (Evarne) : (Hesíodo)

EUDORA : Nereida de los bellas regalos del mar. (Hesíodo, Apolodoro)

EUKRANTE (Eucrante):  Nereida de los viajes existosos o la pesca. (Hesíodo, Apolodoro)

EULIMENE: Nereida de "el buen refugio" (Hesíodo, Apolodoro)

EUMOLPE:  Nereida de las canciones del pescador, llamada "la amable cantora" (Apolodoro)

EUNIKE (Eunice) : Nereida de la victoria en el mar. (Hesíodo, Apolodoro)

EUPOMPE: Nereida de los viajes a los santuarios marítimos (Hesíodo)

GALATEIA (Galatea) :Nereida de la espuma de mar. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

GALENE: Nereida de los mares en calma. (Hesíodo, Pausanias)

GLAUKE (Glauce) Nereida de las aguas gris-azuladas. (Hesíodo, Homero, Higinio)

GLAUKONOME (Glauconome) : Señora del mar gris. (Hesíodo, Apolodoro)

HALIA: Nereida de la "salmuera". (Hesíodo, Homero, Apolodoro)

HALIMEDE: Nereida "señora de la salmuera." (Hesíodo, Apolodoro)

HIPPONOE : Nereida "que sabe de caballos", es decir, de las olas. (Hesíodo, Apolodoro)

HIPPOTHOE : Nereida de "los caballos veloces", es decir, de las olas rápidas. (Hesíodo, Apolodoro)

IAIRA (Iaera): (Homero, Higinio)

IANASSA :. (Homero, Higinio)

IANEIRA : (Homero, Apolodoro, Higinio)

IONE : (Apolodoro)

KALLIANASSA (Callianassa) : "la hermosa reina." (Homero, Higinio)

KALLIANEIRA (Callianeira) : (Homero)

KALYPSO (Calypso): Nereida de lo oculto  (Apolodoro)

KETO (Ceto): Nereida de los monstruos marinos. (Apolodoro)

KLAIA (Claea): (Pausanias)

 KLYMENE (Clymene): Nereida de la fama (Homer, Hyginus)

KRANTO(Crato): (Apolodoro)

KYMO, KYMATOLEGE (Cymo, Cymatolege) : Llamada "la ola" o "el fin de las olas", junto  con sus hermanas Anfitrite y Kymodoke, tenía el poder de calmar los vientos y el mar. (Hesíodo, Apolodoro)

KYMODOKE (Cimodocea): Nereida de "estabiliza las olas" que junto con sus hermanas Anfitrite y Kymatolege, poseía el poder de aplacar la fuerza del viento y el mar (Hesíodo, Homero, Higinio, Virgilio)

KYMOTHOE (Cymothoe): Nereida de las "olas que corren" (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

LAOMEDEIA: (Hesíodo)

LEAGORE: Nereida de los bancos de peces. (Hesíodo)

LIMNOREIA : Nereida de las marismas de sal (Homero, Apolodoro, Higinio)

LYSIANASSA: Nereida de "liberación real." (Hesíodo, Apolodoro)

MAIRA (Mera) : (Homero, Higinio)

MELITE: Nereida de los mares en calma. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio, Virgilio)

MENIPPE :Nereida de "caballos fuertes", es decir, de las olas fuertes. (Hesíodo)

NAUSITHOE: Nereida de las naves veloces  (Apolodoro)

NEMERTES: Nereida de consejo infalible, la mas sabia de entre todas sus hermanas. (Hesíodo, Homero, Higinio)

NEOMERIS : (Apolodoro)

NESAIE: Nereida de las islas. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio, Virgilio)

NESO: Nereida de las islas. (Hesíodo)

OREITHYIA (Orithyia): Nereida del mar furioso. (Homero, Higinio)

PANOPEIA:  (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio, Virgilio)

PASITHEA:  Nereida de "todo lo divino." (Hesíodo)

PHEROUSA (Pherusa) : Nereida que trae la pesca o rescata a los marineros. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

PLEXAURE: Nereida de "la brisa que se retuerce". (Apolodoro)

PLOTO: Nereida de la navegación. (Hesíodo)

POLYNOME: (Apolodoro)

PONTOMEDOUSA (Pondomedusa): Nereida llamada "reina del mar." (Apolodoro)

PONTOPOREIA: Nereida de "cruzar el mar." (Hesíodo)

POULYNOE (Polynoe) : Nereida llamada "riqueza de mente" (Hesíodo)

PRONOE: Nereida de la previsión. (Hesíodo)

PROTO: Nereida de el primer viaje. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio)

PROTOMEDEIA : Nereida llamada "primera reina." (Hesíodo)

PSAMATE: Nereida llamada "diosa de la arena" (Hesíodo, Apolodoro)

SAO:  Nereida del paso (pasaje) seguro, o el rescate de los marineros. (Hesíodo, Apolodoro)

SPEIO (Spio): Nereida de las cuevas del mar. (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Higinio, Virgilio)

THALEIA (Thalia): Nereida del mar "floreciente". (Homero, Higinio, Virgilio)

THEMISTO : Nereida de las leyes del mar. (Hesíodo)

THETIS: Nereida la fertilidad de los peces. Era la madre del héroe griego Aquiles (Hesíodo, Homero, Apolodoro, Virgilio)

THOE:  Nereisa de los viajes rápidos y el movimiento de las olas. (Hesíodo, Homero, Higinio)



En épocas arcaicas Anfítrite fue probablemente una diosa de importancia, se cree que es la misma dios que Thalassa, diosa primigenia personificación del mar, consorte de Pontos.
Posteriormente Anfitrite pasaría a ser la personificación (femenina) del océano y con la llegada del patriarcado se convertiría en la consorte de Poseidón

En el arte a menudo es representada junto a su consorte en un carro tirado por Hipocampos (caballos con cola de pez), escoltados por delfines y crituras marinas y acompañados por su séquito de nereidas y tritones.


La mitología griega nos cuenta que el dios Poseidón la vio bailando por primera vez en la isla de Naxos y que inmediatamente se enamoró de ella. Sin embargo algunas versiones dicen que ella escapó al otro confín del mundo refugiándose junto al titán Atlas (que dependiendo de las versiones en las que es una nereida o una oceánide sería su padre o su abuelo).
Finalmente habría sido encontrada por Delfino, uno de los sirvientes de Apolo, que en agradecimiento por hallar a Anfítrite y convencerla para convertirse en la esposa de Poseidón habría logrado un lugar entre las estrellas (en la constelación del Delfin)

Según las distintas versiones entre la descendencia de Anfitrite y Poseidón se encontraría Tritón, Rodo (la diosa marina de la isla de Rodas) o Bentesicime. Anfítrite también se considera madre de las focas o los delfines.



Anfítrite aparece brevemene en la historia de Teseo, mítico rey de Atenas que en algunas versiones es hijo del dios Poseidón. Se cuenta quecuando Teseo se presentó ante el rey minos de Creta exigió ser tratado como hijo de Poseidón. Pero Minos cuestionó ta ascendencia y por ello Teseo aceptó realizar cualquier prueba que el rey considerase necesaria para probar su afirmación. El rey entonces, lanzó su anillo al mar, afirmando que si el héroe era, como decía, hijo del dios del océano, no tendría dificultad alguna para recuperar la preciada joya.
Teseo se zambuló en las aguas y llevado a lomos de un delfín  alcanzó el palacio subterráneo de la diosa Anfítrite, quien además de ayudarle a recuperar el anillo le obsequió con una hermosa corona con la que Teseo emergió de las aguas para demostrar su ascendencia divina al rey Minos.


 



 






sábado, 8 de noviembre de 2008

PERSÉFONE (PROSERPINA)

Perséfone ( en griego antiguo Περσεφόνη, Persephónē, "la que lleva la muerte") es, dentro de la mitología griega y romana, hija de Deméter (Ceres) y Zeus, es la esposa de Hades y por tanto diosa que reina en el inframundo, estando al mismo tiempo asociada a la primavera en su aspecto de doncella.

Perséfone recibía en un principio el nombre de Koré o Core ("doncella"), hasta que se convirtió en reina del inframundo.
En mito del rapto de Perséfone es una alegoría sobre el ciclo de la naturaleza y también se asocia con antiguos ritos matrimoniales practicados en algunos lugares de Grecia que incluían un rapto simbólico de la novia por parte de su futuro esposo.


Hades, dios del mundo subterráneo, la secuestró mientras recogía flores acompañada de sus ninfas en el monte Etna.
Su madre, con ira y tristeza por la pérdida de su hija, provocó la esterilidad en la tierra y castigó a las ninfas que la acompañaban convirtiéndolas en sirenas por no haber intervenido.


Las cosechas se echaron a perder, el ganado, los animales e incluso los hombres se volvieron estériles, y el mundo sufrió una terrible hambruna.

Tras varios meses buscando a su hija desesperada e infructuosamente, Deméter se sentó en una roca del Ática, donde estuvo llorando durante nueve días seguidos.

Según la leyenda, sobre esta roca se fundó Eleusis, donde se construiría el santuario más importante dedicado a la diosa.

Céleo, rey de Ática, y su esposa Metanira, acudieron a reconfortar a la diosa, a quien tomaron por una pobre loca.
Por su amabilidad Deméter los bendijo concediéndoles dos hijos, Demofonte y Triptólemo, a quienes enseñó el arte de la agricultura.


Existen distintas versiones acerca de quién informó a Deméter sobre el paradero de su hija. Según algunas fue la ninfa Aretusa, según otras un pastor que había presenciado el rapto o Febo, el Sol, que todo lo ve; el hecho es que, en cuanto Deméter supo la verdad acudió al Olimpo para exigir a Zeus que interviniese.


Aunque en un primer momento Zeus argumentó que Hades no era un mal marido para Perséfone, la diosa siguió exigiendo el regreso de su hija y Zeus, incapaz de aguantar la agonía de la Tierra, y dándose cuenta de lo insostenible de la situación, quiso obligar a Hades a devolver a Perséfone, enviando a Hermes para rescatarla (en versiones anteriores es Hécate quien la rescata).



Hades la liberó con la condición de que no probase alimento alguno durante todo el viaje de vuelta, pero al mismo tiempo la engañó (en otras versiones Perséfone las come por propia elección, sin engaño alguno de por medio) y logró que se comiese seis semillas de granada, por lo cual debía volver al inframundo durante seis meses al año(en otras versiones las semillas son cuatro, dependiendo de la duración del invierno en el lugar donde se explicase el mito).
Otras versiones cuentan que estas semillas le fueron entregadas a Perséfone por Ascáfalo, siervo de Hades, a quien después Deméter transformó en lechuza como castigo (convirtiéndose esta en un animal portador de mala suerte).


Así Deméter debería pasar la mitad del año con su madre, en la tierra, y la otra mitad gobernando el inframundo junto con Hades. Cuando Deméter y su hija están juntas la tierra es fértil, mientras que los seis meses que pasa Perséfone en el inframundo la Tierra se vuelve estéril y fria. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone cuando Deméter reveló los Misterios Eleusinos.

Éstos eran una serie de ritos dedicados a Deméter (y a su hija Perséfone) en agradecimiento por la fertilidad de la tierra y por haber concedido la agricultura a la humanidad.
Estaban relacionados con la vida terrenal y la vida tras la muerte, tránsito para el cual se preparaba a los iniciados.

Como hemos narrado, mientras Deméter buscaba a su hija Perséfone, habiendo tomado la forma de una mujer anciana llamada Doso, recibió la hospitalidad bienvenida de Céleo, el rey de Ática, y su mujer Metanira, a los que agradecida, bendijo con dos hijos, Demofonte y Triptolemo.
Deméter planeó convertir a Demofonte en un dios, cubriéndolo y ungiéndolo con ambrosía, respirando suavemente sobre él mientras le sostenía entre sus brazos y su pecho, y haciéndole inmortal quemándolo sobre carbones al rojo vivo en la chimenea del hogar familiar cada noche, a espaldas de sus padres.

Deméter no pudo completar el ritual porque Metanira sorprendió una noche a su hijo en el fuego y chilló asustada, lo que enfureció a Deméter, quien lamentó que los estúpidos mortales no entendiesen el concepto y el ritual.

En lugar de hacer inmortal a Demofonte, Deméter decidió enseñar a Triptólemo el arte de la agricultura y, a través de él, el resto de Grecia aprendió a plantar y segar cultivos.
Triptólemo cruzó el país volando en un carro alado mientras Deméter y Perséfone cuidaban de él, ayudándole a completar su misión de educar a Grecia entera en el arte de la agricultura.

Deméter también habría convertido a Triptólemo en el primer iniciado en los Misterios Eleusinos.

Su culto tenía su santurio principal en Eleusis, en el Ática, allí donde habría sido hallada por Céleo y Metanira, y en los misterios eleusinos podían iniciarse hombres y mujeres de todas las clases sociales.

Estos misterios pretendían establecer una relación especial con los dioses y un conocimiento previo de la vida en el Más Allá y las personas que participaban en ellos estaban obligadas a guardar secreto acerca de los mismos. Por esa razón poco sabedos de este culto mistérico, aunque sí es seguro que existía un fuerte componente agrícola y sexual, además de una serie de misterios que permitían a los iniciados ciertos conocimientos sobre la vida después de la muerte.
Una vez al año se celebrarban las Grandes Eleusinas, donde se iniciaban los nuevos candidatos y participaban todos los iniciados al culto.


Por su aspecto de "Diosa del Inframundo", estuvo prohíbido durante algunas épocas pronunciar el nombre de Perséfone, a la que se aludía con el nombre de Coré o diversos eufemismos. Cuando Ulises desciende a los infiernos se refiere a ella como "Reina de Hierro" y podría ser la Nestis que menciona Empédocles, filósofo y político griego del siglo V a.C.

Como reina del Hades solo mostró clemencia en una ocasión, cuando Orfeo descendió al inframundo y enterneció el corazón de sus soberanos tocando la lira para que le permitiesen recuperar a su esposa Eurídice, que había muerto tras ser mordida por una serpiente.
Hades y Perséfone le dijeron que concederían a Eurídice regresar a la vida, pero con la condición de que esta iría detrás de Orfeo en el camino de vuelta y él no podría volverse a mirarla hasta que hubieran salido del inframundo y estuvieran bajo la luz del Sol.

Orfeo guió a su amada con las notas de su lira por entre los oscuros senderos del Hades, pero cuando ya faltaba poco para alcanzar el mundo terrenal, no pudiendo resistir la curiosidad de si realmente Eurídice le seguía, Orfeo se giró, encontrando por breves momentos el rosto de su amada, que se desvanció para siempre



Otro mito (también relacionado con el ciclo anual de muerte y renacimiento de la naturaleza) en el que encontramos a Perséfone es el de Adonis, dios etermente joven y de gran belleza.

Existen varias versiones acerca del nacimiento de este dios, siendo la más extendida la que lo hace hijo de Mirra y el propio padre de ésta, que dependiendo de los autores es el rey Cíniras de Chipre, Fénix de Biblos o Tías de Siria (zonas de la que además es originaria el propio dios, que a menudo es asociado con el Dummuzi de la mitologías sumeria).

Mirra habría sido instigada al incesto por Afrodita por culpa de la presunción de su propia madre, Cencreis, que aseguraba que su hija era más hermosa que la mismísima diosa de la belleza.
Castigada por Afrodita a sufrir un amor incestuoso, Mirra primero intentó ahorcarse pero, sucumbiendo a sus deseos y aconsejada por su nodriza Hipólita recurrió a un engaño para yacer con su propio padre y tras emborrachalo se habría unido a él en la oscuridad durante doce noches, durante una de las cuales quedó encinta.
Su padre la habría descubierto en la última noche y, furioso, la habría perseguido con su espada, dispuesto a darle muerte si los dioses (en algunas versiones la propia Afrodita), compadecidos, no la hubiesen convertido en un árbol que lleva su nombre, cuya sabia aromática se asocia a las lágrimas de Mirra.

Al cabo de un tiempo la corteza del árbol se abrió, dando nacimiento a Adonis. Según algunas versiones fue el propio rey quien abrió la corteza con su espada o un jabalí que golpeó al árbol con sus colmillos.

Según Apolodoro sería hijo de Cíniras, Rey de Pafos (Chipre) y Metarme, hija de Pigamalión y sacerdotisa de Afrodita, mientras que Hesíodo menciona a Fénix y Alfesibea como sus padres.


Afrodita, embelesada por su belleza lo habría escondido en un cofre y llevado a Perséfone, a quien pidió que se lo guardase.

Pero cuando la diosa del inframundo, movida por la curiosidad, descubrió lo que guradaba el cofre tampoco pudo resistirse a los encantos de Adonis y se negó a devolverlo.

La disputa, arbitrada por Calíope, musa de la poesía épica y la elocuencia o por el mismisimo Zeus, se solucionó decidiendo que el joven pasaría cuatro meses del año con Perséfone, cuatro con Afrodita y los otros cuatro con quien él desease.
Algunas versiones atribuyen la muerte de Orfeo, hijo de Calíope, a una venganza de Afrodita por este arbitraje,ya que no consideró que el veredicto de Calíope satisficiese sus derechos. Así, Orfeo, tras perder a Eurídice, loco de dolor, se retiró al monte Pangeo, donde habría terminado siendo despedazado por las Ménades, que según esta versión lo habrían hecho incitadas por Afrodita.


Sin embargo, Afrodita, gracias a su ceñidor, habría convencido al joven de que pasase estos últimos cuatro meses con ella e incluso escatimase la parte del año que correspondía a Perséfone.
La diosa del inframundo habría incitado Ares, dios de la guerra y amante de Afrodita, diciéndole que esta ahora prefería a un mortal, y el dios, furioso y cegado por lo celos, se habría transformado en jabalí para, durante una cacería dar muerte al joven Adonis.
En otras versiones es Apolo, dios del Sol, quien se vengaba de esta manera por la ceguera que Afrodita había causado a su hijo Erimanto por verla desnuda mientras se bañaba.
Por cada gota de sangre derramada del cuerpo de Adonis nació una anémona o, según otras leyendas, una rosa, que habría sido la primera de color rojo cuando Afrodita la tiñó con su sangre al pincharse con sus espinas intentando cogerla.

Algunas leyendas mencionan una nueva disputa tras el renacimiento como dios de Adonis, que Zeus habría solucionando concediendo la compañía del joven dios a Perséfone durante la mitad sombría del año (invierno) y a Afrodita durante la mitad luminosa (verano).
Adonis es asociado a Dionisos y Osiris y algunas teorías sostienen que en su arquetipo encontró la cultura cristiana la prefiguración de la imagen de Cristo resucitado.

Perséfone es raptada en otra ocasión, cuando ya es reina del inframundo, por Piritoo, amigo del héroe Teseo, ya que ambos se habían prometido casarse con sendas hijas de Zeus.
Teseo habría escogido a Helena y Piritoo a Perséfone.
La primera fue rescatada por sus hermanos los Dióscuros (Castor y Polux) mientras Piritoo y Teseo la dejaban al cuidado de Etra, madre del segundo, para secuestrar a Perséfone.
Hades habría recibido a ambos con fingida hospitalidad, invitándoles a un banquete, pero cuando se sentaron fueron incapaces de levantarse y las serpientes se enroscaron en sus miembros.
Teseo fue rescatado por Heracles, pero el héroe no tuvo tiempo para liberar a Piritoo y éste debió quedarse alli para toda la eternidad.

Otro mito cuenta como Perséfone transformó a Mente o Menta, ninfa asociada al rio Cócito, en la planta que lleva su nombre al descubrir que su esposo Hades la cortejaba.


Algunas tradiciones atribuyen a Perséfone la maternidad de Melinoe (Μελινοε, "pensamiento oscuro"), diosa griega de los fantasmas que cada noche descendía a la tierra acompañada de un séquito de fantasmas.
Se cree que era adorada en los Cultos Órficos y estaba asociada a las ofrendas propiciatorias que se realizaban a los muertos. La leyenda atribuye su paternidad bien a Zeus, quien habría tomado la forma de Hades para seducir a Perséfone a orillas del rio Estigia o bien al propio dios del inframundo.


De la unión de Perséfone y Zeus (o de Zeus con Deméter), que otras veces el dios realiza transformado en serpiente nació también, según algunas tradiciones, Zegreo, un aspecto del dios Dionisos. Esta versión parece también ser propia de los Misterios Órficos.

Perséfone habría entregado a Zagreo a Apolo y los Curetes, quienes lo ocultaron en el monte Parnaso. Pero Hera, celosa ante una nueva infidelidad de su esposo Zeus, habría enviado a los titanes en su busca, quienes, después de encontrarlo, lo habrían despedazado, devorando sus miembros.
Apolo, o en otras versiones Atenea, habría logrado salvar el corazón de Zagreo, que entregaría a Zeus. Este último , según las diferentes versiones pudo haberse tragado el corazón de su hijo, haciéndolo renacer bajo la forma de Dionisos (o según otras versiones bajo el nombre de Yaco), o pudo hacer tragar el corazón a Sémele, quien habría sido la segunda madre del dios.

Según esta historia los titanes, entonces habrían sido eliminados por Zeus y de sus cenizas habría nacido la humanidad (hecho que explicacaba para los Misterios Órficos, el origen de la maldad del se humano).

Una enciclopedia bizantina del siglo X habla de una "Macaria", supuesta diosa de la muerte cuya paternidad atribuye a Hades y Perséfone pero no hay menciones previas de la diosa como hija de la pareja.



En cuanto al origen de Perséfone como diosa, se cree que su culto podría remontarse al período Neolítico he incluso hay quien la asocia a la "señora del laberinto" de Cnosos.
En la historia de Perséfone podemos ver reflejados, además del ciclo estacional propiamente dicho, los tres aspectos o edades de la diosa a través de Coré, como la doncella o ninfa, Deméter como madre y Perséfone en el aspecto de anciana o hechicera; o, si tenemos en cuenta el rescate por parte de Hécate a esta última sustituyendo a Perséfone como anciana/hechicera lo que aumenta las posibilidades de que su culto se remonte a épocas mucho posteriores, desde las que se rendía culto a la triple diosa.


domingo, 2 de noviembre de 2008

POMONA


Pomona era, en la mitología romana, la diosa de la fruta y de los árboles frutales, los jardines y huertos; también le estaban consagrados el olivo y la vid. Sus atributos eran la manzana, el cuchillo de podar, la hoz y en algunas representaciones, la jabalina.
Su nombre proviene del latín "pomun", "fruta" y es llamado por ello Patrona pomorum, "señora de los frutos".
A diferencia de la mayoría de dioses de la mitología romana, no posee una contraparte o diosa asociada dentro de la mitología griega, por lo que su origen seguramente se halla en alguna deidad menor, ninfa o dríade asocieda con los árboles frutales que iría cobrando importancia al mismo tiempo que la provincia en la que se le daba culto. De hecho en otros pueblos itálicos eran veneradas divinidades de nombre y funciones similares a los de Pomona, pero de genero masculino en su mayoría, como Pomo o Pomonus (a quien se cita el sacrificio de una pécora en la Tavole di Gubbio) o Poemonio (citado en la Pietra di Scoppito).
Pomona era uno de los "Numina" (del latín "numen", "presencia") deidades primitivas, guardianes y protectores en la mitología romana, compartiendo el patronazgo sobre huertas y jardines con su esposo Vertumnus y con la diosa Flora.
Su culto estaba a cargo del Flamen Pomonalis, uno de los doce (catorce durante la república) flamines minores.

Pomona es descrita por Virgilio como una ninfa que pasaba el dia cuidando de los árboles de su jardín, experta en la poda y el injerto, apenas prestaba atención a la multitud de pretendientes que la cortejaban, entre los que se contaban Príapo (dios pastoral de la fertilidad), Sileno (sátiro que formaba parte del cortejo del dios Dionisos) y otras deidades del bosque, faunos y sátiros.


Solo Vertumnus, deidad de las estaciones y los árboles frutales, al que al principio también rechazó, consiguió conquistar su corazón con amor y perseverancia.
Así, tomo muchas y diferentes formas para cortejarla: la de un arador (la primavera), un pescador (el verano), ahora una segadora (el otoño)....finalmente se acercó a ella disfrazado como una vieja mujer (el invierno) y la felicitó por los hermosos frutos que daban sus árboles, abrazándola de todo corazón. Entonces, le mostró un olmo al que se entrelazaba una vid y comenzó a defender las bondades del amor, contándole la historia de amor de Anaxareta, una muchacha perteneciente a una noble familia de Chipre que era amada por el pastor Iphis. A pesar del ferviente amor que este le profesaba Anaxareta lo trataba con frialdad, comportamiento que hizo que Iphis se ahorcase. Aun viendo el cuerpo que, por su causa, yacía sin vida, Anaxareta no se conmovió y Afrodita la transformó en roca como castigo a su falta de sentimientos.
Esta historia enternació el corazón de Pomona, momento que Vertumnus aprovechó para mostrarle su verdadera identidad y declararle su amor. Pomona no se resistió y aceptó su amor.

El episodio de amor de Pomona y Vertumnus fue ampliamente representado por los pintores neoclásicos ya que durante el renacimiento, al igual que muchos otros protagonistas de las mitologías griega y romana, la figura de Pomona fue rescatada y aparece en numerosas obras de arte.


Los romanos celebraban su festividad el 1 de Noviembre, ya que en este mes la fruta ya está madura. Posteriormente este festival se fusionó al celta Samhain y aun hoy en dia se celebra "Pomona´s Day" en algunos lugares de las islas británicas, compartiendo tradiciones con el moderno Halloween (surgido de la antigua festividad de Samhain).
Pomona también tomaba parte en la festividad de la Vortumnalia, celebrada el 23 de Agosto en honor a su marido Vertumnus .
También le fue dedicado un bosque sagrado llamado Pomonal, al sur de la XII piedra millar de la via Ostiense.

miércoles, 8 de octubre de 2008

HESTIA (VESTA) Y LAS VESTALES

Art by Thalia Took


Hestia (en griego antiguo Ἑστία , "hogar") es en la mitología griega una diosa virgen del hogar, la familia y los asuntos domésticos.
Hija de Cronos y Rhea, en un principio pertenecía a la familia de los Olímpicos (las doce deidades de "primera línea" dentro de la mitología griega), aunque posteriormente cedería este puesto al joven dios Dionisos para cuidar el fuego sagrado del Monte Olimpo.

De ella dice Homero que fue "la primera y la última" en nacer de los Olímpicos, ya que a pesar de ser la primera en venir al mundo, tras lo cual fue inmediatamente engullida por su padre Cronos, fue la última en ser regurgitada su padre cuando Zeus lo intoxicó para obligarle a liberar a sus hermanos.

Hestia era la diosa de los fuegos rituales y sagrados, y por extensión el elemento fuego le estaba consagrado. En relación a su papel de diosa del hogar la familia inventó y enseñó a la humanidad el arte de construir casas. Se la representaba con un velo, portando en una mano una anorcha y en otra un ramo de flores o un cuenco.

Aunque era una de las principales diosas de la mitología griega pocas veces interviene en los mitos y leyendas lo cual normalmente se atribuye a su naturaleza pasiva y poco dada a los enfrentamientos y a que la labor de cuidar el fuego sagrado del Olimpo requiere que este nunca sea abandonado. Prueba de su importancia es que se le reservaba un lugar prominente en todas las casas y era la primera a la que se hacían las ofrendas en un banquete, acompañadas por la frase "Hestia viene primero" (" pues sin ti no hay banquetes para los mortales; que
en ninguno deja de comenzarse libando el vino dulce como la miel a Hestia en
primero y último lugar" Himno Homérico a Hestia), también se terminaban todas las oraciones y ofrandas invocando su nombre.

Hestia se consideraba la diosa del "hogar" entendiendo este como el fuego que da calor y alrededor del cual se reúne la familia, su regencia se extendía también a toda la vivienda y los asuntos domésticos; esta influencia no sólo alcanzaba el ámbito familiar sino que era considerada protectora y patrona de todos los hogares, altares, cuidades y estados. Como equivalente público del fuego del hogar los griegos tenían el "prytaneum", una especie de "embajada" (era lugar de reunión de los senadores y allí se recibía a las personalidades importantes y embajadores extranjeros) y templo, donde ardía, día y noche un fuego sagrado, el cual nunca debía apagarse a no ser que fuese ritualmente extinguido y renovado (y si se apagaba debía encenderse de modo ritual mediante fricción o con cristales calentados al sol). Cuando los griegos fundaba una nueva colonia portaban una antorcha con el fuego sagrado del prytaneum, prendiendo con él un nuevo altar en la recién fundada polis.
Los altares domésticos, dedicados a Hestia, en donde ardía el fuego del hogar, eran de suma importancia tanto en la cultura griega como en la romana, simbolizaban la seguridad del hogar y la unidad de la familia. No debía cometerse ningún "acto impuro" ante un fuego sagrado, ya fuera en un altar doméstico o público. Esta importancia de los fuegos sagrados posiblemente sea una reminiscencia de épocas mucho más antiguas en las cuales había pocos fuegos disponibles o todavía no se conocía bien el método para lograr fuego y se los cuidaba para evitar su extinción, épocas en las cuales los fuegos que se encendían alrededor del asentamiento daban seguridad, protección y calor a quienes dormían alrededor de ellos

Una de las pocas intervenciones de Hestia en los mitos la encontramos cuando, tras la victoria de Zeus sobre los Titanes y su establecimiento como dios supremo de los cielos y el Olimpo, Hestia es cortejada por Apolo y por Poseidón, sin embargo ella jura sobre la cabeza de Zeus que siempre permanecerá virgen, gracia que Zeus le concede junto con el privilegio de la primera ofrenda en los banquetes y el patronazgo sobre los hogares y los asuntos domésticos.

Solo un dios, Príapo (dios de la fertilidad representado como un enano deforme con un falo en perpetua erección), se atrevió en una ocasión a intentar mancillar la virginidad de Hestia, durante una fiesta. Embriagado, el dios se acercó a ella mientras todos dormían, con la intención de violarla, pero Hestia fue despertada por los rebuznos de un burro (razón por la cual durante la festividad de la diosa se coronaba a estos animales con guirnaldas de flores) y Príapo huyó avergonzado.

Según algunas teorías Hestia sería una antigua diosa madre (de hecho su culto era asociado a menudo al de Gea/Gaia, Deméter o Hera), de este modo el juramento de Hestia sobre la cabeza de Zeus sería una estratagema literaria de Homero (cuya obra se esfuerza en reforzar la supermacía de Zeus, los dioses masculinos y la sociedad patriarcal) y la concesión de éste de la primera ofrenda en un banquete a la diosa la tergiversación de un ritual demasiado arraigado como para eliminarlo.

Algunas teorías van más allá y consideran a Hestia una diosa universal, asociándola al fuego primordial que arde an las entrañas de la tierra debido a su asociación con el "omphalos" ("ombligo") centro del mundo para los griegos sobre el que se fundó el santuario de Delfos, en un principio consagrado a la Diosa, pero cuya regencia le fue arrebatada por Apolo con la institución de la sociedad patriarcal.

El culto de Hestia en Grecia tendría su equivalente en la diosa escitia Tabiti, diosa del fuego y las bestias.

Para los romanos el equivalente de Hestia era Vesta, la cual como diosa del hogar y la familia cobró gran importancia dentro de esta cultura. Así, el primer templo construído en Roma se dice que estaba dedicado a Vesta. Éste era un templo circular donde no existía ninguna estatua de la diosa, solo el fuego sagrado; en el atrio del templo se hallaba la imagen de un falo, Fascinus, que representaba la fuerza masculina fertilizadora. Según algunas leyendas que nos transmite Plutarco los fundadores de Roma serían hijos de una virgen y de un falo fantasmal que salió del fuego y el mismo origen habría tenido Servio, nacido de una vestal (o una esclava) y de un falo aparecido entre las cenizas del hogar del rey Tarquinio Prisco...leyendas como esta justificarían la presencia de esta estatua fálica en el templo, en el que sin embargo no se permitía la entrada a los hombres. De hecho en el año 241 a.C se produjo un gran incendio (el primero de Roma) y se el Pontífice Máximo Lucio Cecilio Metello entró en el templo y consiguió salvar el Palladium, una imagen de la diosa Palas Atenea/Minerva que trajo consigo tras la guerra de Troya), se dice que su entrada en el templo, a pesar de ser para tratar de salvar algunas de las reliquias de Roma que allí se custudiaban, le costó la cegera, al acceder a un templo en el que no le estaba permitida la entrada a los hombres.

La Vestalia, festividad romana deducada a Vesta, se celebraba entre el siete y el quince de junio, siendo una de las festividades más populares del Imperio.
Durante estos días las estatuas de la diosa eran transportadas en procesiones públicas, las puertas del templo se abrían y las matronas (damas que gozaban de estatus social y económico) acudían con los pies descalzos y los cabellos al viento para pedir el favor de la diosa.


LAS VESTALES

En Roma existía en honor de Vesta la institución de las vestales, sacerdotisas vírgenes cuya ocupación principal era guardar el fuego sagrado. El número de estas últimas en un principio era de cuatro, ampliándose posteriormente a seis (según algunas fuentes en época tardía se añadió una séptima vestal), eran seleccionadas cuando contaban tan solo entre seis y diez años de edad, debían ser vírgenes, hermosas e hijas de padres conocidos. En un principio sólo se seleccionaban niñas de la aristocracia (hijas de patricios) pero con el tiempo se comenzarían a seleccionar niñas de los ciudadanos cuyas ocupaciones laborales fueran decentes y honradas. La selección "Capere"tenía lugar cuando se abría una vacante en la orden. Asi, el Pontífice Máximo seleccionaba de entre veinte niñas (si es que antes una familia de gran prestigio no ofrecía a su hija) a una a la que guiaba de la mano al templo. Cuando una vestal era elegida se la separaba de sus padres y se la conducía al templo de Vesta, donde le eran cortados los cabellos y se la suspendía de un árbol a fin de dejar claro que ya no dependía de su familia.
El servicio como vestal duraba treinta años, diez de los cuales estaban dedicados al aprendizaje, diez al servicio propiamente dicho y diez a la instrucción de nuevas vestales. Terminado este servicio tenían la opción de casarse, auque pocas de ellas lo hacían. Según nos cuentan Ovidio y Suetonio la vestal de mayor importancia era llamada "Vestalis Maxima" o "Virgo Máxima", la cual participaba en el Colegio de Pontífices.

Las vestales contaban con ciertos privilegios no solo sociales, sino también personales que ninguna otra mujer romana ostentaba, como el de poder testar aún viviendo sus padres o disponer de sus posesiones sin tutor ni curador alguno. Eran muy respetadas y su sola presencia, si un preso se cruzaba con alguna de ellas camino del cadalso, podía absolverlo (si se demostraba que el encuentro había sido fortuito), se les reservaban lugares especiales en las ceremonias públicas y eran escoltadas por los lictores. Según una de las leyes romanas más antiguas no se podía matar a una virgen ni derramar la sangre de una vestal.
Sin embargo, el incumplimiento de sus obligaciones por parte de una vestal era también duramente castigado. Estos castigos fueron establecidos por Numa Pompilio, segundo rey de Roma, en el siglo VII a.C

Si el fuego sagrado se apagaba la vida en la ciudad se paralizaba ya que se consideraba un muy mal presagio; se reunía el Senado, se buscaban las causas, se remediaban, se expiaba el templo y se volvía a encender el fuego usando la luz solar como fuente de ignición. La vestal que hubiera estado de guardia cuando el fuego se apagaba era azotada.

Más castigado estaba aún el incumplimiento de las vestales de su voto de castidad, esto último significaba la lapidación o, en épocas más tardías, la decapitación o ser enterrada viva (este último fue establecido por el rey Tarquino Prisco).

El estatus de las vestales también se reflejaba en su vestimenta, que consistía en una túnica de fino lino blanco adornada con una orla de color púrpura (tinte de los mas caros en la época y que portaban los propios emperadores en su vestimenta). Otro de sus distintuvos era la vitta, que en su caso identificaba su posición sagrada en la sociedad, siendo lo primero de lo que eran despojadas si incumplían alguno de sus votos, ésta era una cinta con la que adornaban y sujetaban (junto con la ínfula, una especie de diadema formada por tiras de lana blanca y roja anudadas a intervalos regulares para formar una trenza larga que también portaban los sacerdotes y que simbolizaba la consegración a la divinidad de quien la portaba)) su cabello, el cual llevaban al modo de las novias, recogido en seis trenzas paralelas alrededor de la cabeza.
Durante los sacrificios portaban también un "amictus", pieza rectangular de tela blanca adornada con un borde (suffibulum), que iba sobre la cabeza y se sujetaba un broche bajo la garganta.

Las vestales habitaban el "Atirum Vestae"una enorme mansión anexa al Foro Romano y al Templo de Vesta y ubicada al lado del "Domus Publicae", hogar del Máximo Pontífice. En el año 64, tras el incendio de Roma, la Casa de las Vestales fue reconstruída por el emperador Nerón.

Como hemos explicado, su principal función era la de custodiar y mantener el fuego sagrado, que se encontraba en el templo de Vesta en Roma, al ser Vesta la diosa de todos los fuegos sagrados y rituales y por tanto considerada diosa del fuego por extensión, en su templo no había más agua que la necesaria y las vestales acudían diariamente al manantial sagrado de Egeria, junto a la Porta Capena, donde recogían el agua necesaria para purificar la tierra del templo (ya que el agua que abastecía a la cuidad no era adecuada para tal menester). También preparaban la "mola salsa", una harina ritual que se utilizaba en los sacrificios extendiéndola sobre el animal que se iba a inmolar (de ahí la etimología de la palabra "inmolar").
Otras tareas de las Vestales eran presenciar ceremonias religiosas, el atesoramiento de ciertas reliquias de carácter religioso (como el famoso "Paladium") y el cuidado de documentos estatales y cartas de suma importancia

Según cuenta la leyenda la orden de las vestales fue creada por el héroe troyano Eneas (considerado padre del Imperio Romano al ser un supuesto antepasado de los fundadores de Roma), de hecho se considera que la madre de sus descendientes, Rómulo y Remo, fue una vestal, Rhea Silvia. Según cuenta la leyenda ésta habría sido obligada por su tio Amulio (que había ocupado el trono tras asesinar a su sobrino, heredero al trono) a convertirse en vestal para que asi no pudiese tener descendencia. Sin embargo Rhea Silvia fue raptada y violada por Marte, dios de la guerra, tras lo cual dio a luz a dos gemelos. Su tio Amulio ordenó que fuese enterrada viva y que los recién nacidos fuesen asesinados, sin embargo el sirviente al que le fue encomendada la tarea, sintiando piedad abandonó a los gemelos en las orillas del rio Tiber, incapaz de darles muerte. Allí, fueron rescatados por el dios personificación del rio Tiber y dejados al cuidado de una loba, que los amamantó. En algunas versiones el dios del Tiber también rescata a Rhea Silvia y se casa con ella. Posteriormente Rómulo y Remo regresarían a Alba Longa (ciudad fundada por Ascanio, hijo de Eneas) y restablecerían en el trono a Numitor, padre de Rhea Silvia. Tito Livio en su libro "Ab Urbe Condita Libri" nos da una explicación más racional según la cual
el río creció cuando los soldados recibieron órdenes de asesinar a los gemelos, con lo cual éstos pensaron que el agua y el fango derivados de la crecida serían suficientes para ahogar a los recién nacidos, también pone en duda que fuera realmente una loba quien amamantó a los niños proponiendo a Aca Laurentia, prostituta casada con el pastor Fáustulo, como nodriza de Rómulo y Remo. La imagen de la loba que amamantó a los fundadrores de Roma habría surgido así del hecho de que la palabra "lupa" (loba en latín) significaba tanto "loba" como "prostituta".

Por otra parte Rhea Silvia podría haber sido en un principio una deidasd menor o diosa ctónica de los bosques, de hecho el nombre de "Silva" significa "Bosque" o "Selva" mientras que "Rhea" puede estar asociada con la palabra griega "rheô", que significa " flujo " (se asociaría por tanto al espíritu del Tíber) o según Carsten Niebuhr, con el nombre genérico de Rea , "Culpable" aludiendo al incumplimiento de su voto de castidad al ser violada por Marte.

Según otras versiones, entre las que se incluyen la de Plutarco y Aulio Gellio, el fundador de la orden de las vestales habría sido Numa Pompilio, segundo emperador romano, de origen etrusco.

Otras vestales conocidas fueron:

Tuchia, quien aunque fue acusada de romper sus votos de castidad, no fue castigada al "demostrar su inocencia" transportando agua con un colador.

Tarpeia, quien traicionó a Roma cuando ésta estaba enfrentada a los Sabinos, abriéndoles las puertas de la ciudad a cambio de que le entregaran parte del botín. Sin embargo, tras abrir las puertas fue aplastada por los soldados enemigos. El rencor por su traición llevó a los romanos a arrojar su cuerpo desde la roca más alta de la ciudad, la cual tomaría su nombre y se convertiría en lugar de castigo para los traidores.

Julia Aquilia Severa, quien escandalizó a toda Roma al romper sus votos y contraer matrimonio con el Emperador Elagabalus (razón por la cual fue imposible castigarla, pero que la hizo pasar a la historia de Roma como una figura infame)

Virginia Claudia, quien puso a flote la nave que transportaba la estatua de Magna Mater (Cibeles) después de que esta encallase y la condujo hasta Roma.

Occia y Coelia Concordia, ambas "Vestalis Maxima", la primera presidió la orden de las vestales durante 57 años, mientras que la segunda fue la última del Imperio Romano.

La orden de las vestales se mantuvo vigente hasta el año 391 DC cuando el Emperador Teodosio decretó la ley según la cual todos los cultos y rituales paganos. Tras este decreto el templo de Vesta fue cerrado y la Llama sagrada extinta (según algunas versiones por el propio Teodosio).


Art by Selena Fenech













martes, 25 de diciembre de 2007

HOLDA O HULDE (FRAU HOLLE)


Holda o Hulde es una diosa de origen teutónico protectora de los alumbramientos y patrona de los matrimonios asociada también al invierno y a la magia.
Dentro del folklore germánico se la consideraba (y aun hoy en algunos lugares se la considera) una especie de Santa Claus (Papá Noel) femenino, que el 24 de Diciembre repartia regalos por las casas a aquellos niños que durante el año habían tenido un buen comportamiento.
Esta faceta de Hulde se refleja perfectamente en el conocido cuento de los hermanos Grimm "Frau Holle" ("Madre Nieve") en el cual aparece la figura de una hechicera que, tal y como se creía que hacía Hulde, al sacudir su colchón de plumas provocaba la nieve invernal; también en el cuento de los hermanos Grimm Frau Holle premia el comportamiento de una muchacha buena y hacendosa cubriéndola de oro, mientras que a su hermanastra, holgazana, la cubre de pez.

Los orígenes de Frau Holle, Hulde o Holda son bastante discutidos. Hay quien la relaciona con Frigg o Frigga, la esposa de Odín, por su faceta benevolente y generosa y su relación con el tiempo atmosférico.
Se la asociaba principalmente al invierno, pero también se le adjudicaba el poder de controlar todo el tiempo atmosférico; en ese sentido, como ya hemos dicho, según el folclore, cuando Hulde sacudía su colchón de plumas provacaba la nieve, mientras que cuando llovía se decía que Hulde estaba lavando sus vestidos, señalando las nubes como su ropa puesta a secar o como hebras de hilo que estaba tejiendo.
En algunas leyendas Hulde es descrita viajando a lomos del viento para observar los actos de las personas y asi premiar con regalos a aquellos que se han comportado de manera honrada.
Hulde era descrita como una hermosa mujer de cabellera dorada a veces vestida de rojo (lo cual de nuevo asocia su figura mezclada posiblemente con atributos de los dioses Thor y Odín y la diosa Frigg con la de Santa Claus) y con una larga capa blanca hehca de pieles.
Como diosa del tiempo atmosférico y especialmente de la época invernal Hulde estaba también relacionada con la naturaleza, los bosques y los animales salvajes...poseyendo también atributos típicos de diosas lunares y de la fertilidad.
Hulde también se asocia a Hel, la diosa del inframundo dentro de la mitología nórdica; de hecho, el nombre de Frau Holle es muy similar al germánico utilizado para designar el inframundo, "hölle".
En este sentido, como ya hemos mencionado, la diosa Hulde también estaba relacionada con la magia y la brujería siendo en un principio una dedidad benefactora pero que no dudaba en castigar a aquellos que lo merecían. Con la influencia del cristianismo y ya en la época medieval Frau Holle se convirtió en un personaje del folclore popular, una hechicera, y sus connotaciones negativas aumentaron tal y como ocurrió con muchas otras diosas paganas que no fueron adaptadas por la iglesia católica a su propio santoral.
En la Alemania católica se la consideraba patrona de las brujas y sus seguidoras pasaron a llamarse "las Hulden de Holda"...en Alemania el Norte se contaba que Frau Holle a menudo aparecía a la cabeza de una procesión de almas en pena y también su rol como diosa protectora de los alumbramientos se transformó y en algunas zonas de Alemania del Sur, donde se la conocía como Perchta o Berchta, se decía que se llevaba las almas de los niños, especialmente de aquellos que habían muerto sin ser bautizados.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

HÉCATE

Art by Thalia Took



Hécate era en la mitología griega una diosa de la Luna asociada al inframundo, la brujería y la oscuridad.

Originalmente habría sido una diosa de los partos adoptada en época temprana en la región de Tracia pero originaria entre los carios de Asia Menor y no fue hasta la época de la Grecia helenística que adquiere su relación con la hechicería y su consideración como "Reina de la Noche".

Hesíodo la considera hija de los titanes Perses y Asteria, aunque otras versiones anteriores la hacen hija del Tártaro (personificación del inframundo) pues era una deidad (¿titánide?) pre-olímpica.

Asteria (del griego αστερια, "estrella") era hija de Ceo y Febe, y hermana de Leto, la madre de Apolo y Ártemis.
Asteria habría se habría transformado en la isla del mismo nombre huyendo del acoso de Zeus, y posteriormente habría sido identificada con Delos, la isla en la cual dio a luz su hermana Leto.

De este modo Ártemis y Hécate, ambas diosas lunares, serían primas entre ellas y nietas de Febe, titánide personificación de la Luna (su nombre es el femenino de Febo, el Sol), igual que Selene. Tanto Ártemis como Hécate serían distintos aspectos de Febe, representando Hécate la Luna Nueva (la diosa en su aspecto de Anciana o Hechicera) o, según algunos, el punto astrológico llamado Luna Negra o Luna Oscura (el punto más alejado de la órbita lunar, su apogeo)... la cara oculta de la Luna, la cual dentro de la astrología representa el inconsciente, los deseos ocultos, lo "oscuro" y lo sobrenatural.

Hécate habría sido asociada a Némesis la titánide de la justicia, que posteriormente pasó a ser más conocida como diosa de la venganza, a Hera, como diosa de los partos y a Ártemis.

Hécate estaría también asociada a Core/Perséfone como reina del inframundo, esposa de Hades, a la cual la propia Hécate ayudó a rescatar cuando fue raptada por Hades.
A la propia Hécate se la consideraba señora del inframundo, donde gozaba de ilimitados poderes. Se dice que Perséfone prefería su compañía a la de su propio esposo.

Es curioso el hecho de que, aunque como buen olímpico Hesíodo convierta los poderes de Hécate en un regalo o don de Zeus, al contrario que la mayoría de dioses pre-olímpicos, ésta conserva, aún sin ser considerada una diosa olímpica, la mayor parte de ellos, los cuales Hesíodo menciona como casi ilimitados.
En este sentido existen dos teorías, según una de ellas Hécate habría sido una diosa tan popular en sus orígenes que no se habría podido introducir el nuevo culto a Zeus y los olímpicos suprimiendo sus prerrogativas, de ese modo se la hizo poseedora de un especial favor por parte de Zeus.
Una segunda teoría propone que en la población de origen de Hesíodo habría existido una especial devoción hacia Hécate y que los elogios y alabanzas y la especial consideración que le dedica en la "Teogonía" fueron una forma de promover a su diosa local.

Según la "Teogonía" Hécate habría conservado sus poderes tras la Titanomaquia por luchar en el bando de Zeus durante esta guerra entre titanes y olímpicos.

Hécate era considerada diosa de la magia y la hechicería, y de modo parecido a Hermes, también se la consideraba la diosa suprema de los puntos liminares, es decir, de las fronteras entre el mundo de los vivos y el de los espíritus, de ahí su título de "Reina de los Fantasmas".
Como "Reina de los Fantasmas" se consideraba a Hécate protectora contra los malos espíritus y de hecho su imagen se colocaba, como protección en las fronteras, en las puertas de las ciudades y en las de las casas. Al mismo tiempo, como señora de las fronteras entre nuestro mundo y el Mas Allá, ofenderla podía tener consecuencias terribles, pues podía enviar a los mismos malos espíritus de los que protegía.

Hécate, como la romana Trivia, era también la diosa de las encrucijadas o cruces de caminos, papel que proviene de sus orígenes como diosa de las tierras salvajes e inexploradas.
Este papel como diosa tanto de las fronteras físicas como sobrenaturales lo compartía con Hermes.
En los cruces de caminos solían colocarse hermas (bloques de piedra con el busto del dios Hermes y simbología fálica) o estatuas o máscaras de Hécate en su forma triple.
Al igual que con Artemis, como diosa de la Luna, Hécate era asociada en muchos sentidos con Hermes, de hecho Hécate y Hermes eran los dioses que con más frecuencia aparecían en textos mágicos como los papiros griegos y las defixios romanas.

La representación de Hécate como diosa triple estaba relacionada con su papel de diosa protectora de las fronteras y las encrucijadas, mirando cada uno de sus rostros en diferentes direcciones. Sin embargo también se asocian estas representaciones triples con sus tres aspectos como diosa lunar.
Según Pausanias Hécate no fue representada de forma triple hasta finales del siglo V a.C. Algunos retratos clásicos la muestran como una diosa triple sosteniendo una antorcha, una llave y una serpiente. Otros continuaron mostrándola en su forma simple. En algunos escritos de magia griegos de inspiración egipcia y en los papiros de la Antigüedad tardía era descrita con tres cabezas: una de perro, otra de serpiente y otra de caballo, aunque en general en la Grecia clásica la triplicidad de Hécate se expresaba de una forma más helénica, con tres cuerpos en lugar de cabezas.
Art by Joanna Barnum

Solía representarse a Hécate portando antorchas, las cuales utilizaba como arma, un cuchillo, una llave, flores o una granada.

La antorcha es presumiblemente un símbolo de la luz que ilumina la oscuridad, pues los griegos aseguraron a Hécate en su papel de traedora de la sabiduría. Su cuchillo es una reminiscencia de su origen como diosa de los partos, utilizándolo para cortar el cordón umbilical, así como para romper el vínculo entre el cuerpo y el espíritu al morir. La llave haría referencia al papel de Hécate como guardiana de puertas y del conocimiento sagrado (los himnos órficos la mencionan como «reina de las llaves de todo el Cosmos»). La granada era vista por los antiguos griegos como la fruta del inframundo y símbolo femenino, siendo este un atributo de otras diosas como Hera o Perséfone.

En los llamados Oráculos caldeos Hécate fue también asociada a un laberinto serpentino alrededor de una espiral, conocido como "rueda de Hécate" (el «Strophalos de Hécate»). El simbolismo alude al poder de la serpiente para renacer, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate guíaría a la humanidad y a la llama de la propia vida.

Quizá haya también alguna relación entre este laberinto o rueda de Hécate y Ariadna, a la que se consideraba "Señora del Laberinto".

La perra era el animal más comúnmente asociado a Hécate, quien a veces era llamada la «perra negra» y de hecho se creía que podía manifestarse en esta forma y los ladridos de los perros se consideraban una señal de su cercanía. Posteriormente pasó al imaginario popular acompañada de una jauría de perros fantasmales.

Art by Hrana Janto

La rana, criatura anfibia que vive en dos elementos (tierra y agua) , está también consagrada a Hécate y a la diosa rana egipcia Heqet, con la que a menudo se la asocia.
Como diosa triple, a veces aparecía representada con tres cabezas: de perro, caballo y oso, o de perro, serpiente y león.

El tejo, el ciprés, el álamo negro y el sauce estaban consagrados a Hécate.

Las hojas del álamo negro, oscuras por una cara y claras por la otra, simbolizarían la frontera entre los mundos mientras que el Tejo, quizá por sus hojas y semillas venenosas, estaba fuertemente asociado al inframundo, a la muerte y el renacimiento: La poción del caldero de Hécate contenía «esquejes de tejo» y las bayas de este árbol se creía que, por el poder de Hécate, podían dar sabiduría o la muerte (esto estaba relacionado con la preparación de sustancias alucinógenas a partir de la cantidad correcta de bayas de tejo, que en caso de ser demasiada provocaría la muerte).

Muchas otras hierba y plantas estaban asociadas a Hécate, probablemente debido a su papel como reina de las brujas y diosa de la hechicería, pues las "brujas" o curanderas de la antigüedad eran mujeres que poseían un extenso conocimiento de las hierbas y sus propiedades: el ajo, las almendras, la lavanda, el tomillo, la mirra, la artemisia, la menta, el diente de león...entre otras, habrían estado consagradas a Hécate, además de varios venenos y alucinógenos como la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito (conocido como "hecateis") o el opio.

El principal templo de Hécate se encontraba en Lagina, donde la diosa era servida por eunucos, y en Grecia se celebraban festivales en su honor el 13 de Agosto y el 30 de Noviembre, mientras que los romanos le consagraron el 29 de cada mes.

Algunos de los epítetos por los que se conocía a Hécate eran: Cthonia (Χθονια, ‘de la tierra’), Krataeis ("poderosa"), Enodia (Ενοδια, "de los caminos"), Propylaia ("delante de la puerta"), Propolos ("la que dirige"), Phosphoros ("portadora de la luz"), Prytania ("reina de los muertos"), Klêidouchos ("guardiana de las llaves"), Tricéfala ("de tres cabezas") y Trioditis ("tres caminos", Trivia en latín, epíteto con el que los romanos también designaban a Diana Trivia como diosa de los cruces de caminos, consideración que recibió Diana al ser el equivalente romano de Ártemis, asociada a su vez con Hécate).

El papel de Hécate en los mitos y leyendas es casi inexistente, y cuando aparece es un personaje secundario. No tenía ningún consorte habitual y permaneció soltera, lo cual de nuevo parece demostrar la gran influencia y poder de esta deidad en sus orígenes, pues recordemos que los matrimonios y uniones entre las diosas y ninfas locales preexistentes con los olímpicos fueron una forma de introducción del orden patriarcal.
Pese a no conocerse ninguna aventura amorosa de Hécate se la considera madre de Escila, la doncella que fue transformada en un monstruo marino y que, junto a la también monstruosa Caribdis, guardaba el estrecho de Messina.
Algunas versiones también consideran a Hécate madre de las hechiceras Circe y Medea, aunque en la mayoría de las versiones eran simples sacerdotisas de la diosa.

La figura de Hécate siguió estando asociada a la brujería mucho después de la desaparición de la Grecia Clásica y el Imperio Romano. El cristianismo rodeó la figura de Hécate de un aura maléfica y connotaciones negativas, a menudo asociándola a Lilith y al diablo.
En este sentido debemos aclarar que si bien desde la Grecia helenística Hécate estaba asociada a la oscuridad, la hechicería y la muerte, no podemos ver estos atributos desde un punto de vista cristiano, pues entre las culturas paganas tanto el inframundo como la muerte, o la brujería, estaban exentos de las connotaciones maléficas que recibieron posteriormente, poseyendo un carácter, aunque sobrenatural, mucho más neutral, lejano a la concepción del bien y el mal cristiana.


Art by Jessica Galbreth

sábado, 17 de noviembre de 2007

SELENE (LUNA)


Selene (Σελήνη, "luna") era la personificación del astro lunar en la mitología griega. Se trata de una diosa lunar arcaica (pre-helénica) , hija de los titanes Hiperión y Tía; aunque con el tiempo fue suplantada en gran medida por Ártemis o Artemisa como divinidad asociada a la luna. En la medida en que era suplantada por Ártemis, Zeus o el titán Pallas eran considerados sus padres.
Selene pasó a formar parte de una tríada compuesta por Ártemis, Selene y Hécate en la cual representaban la Luna Creciente, La Luna Llena y la Luna Decreciente/Nueva respectivamente, simbolizando así los tres aspectos de la diosa: Doncella, Madre y Vieja/Hechicera.
En la mitología griega pre-olímpica Selene era hermana de Helios, el Sol, y una vez que éste abandonaba el firmamento, ella, recién bañada en las aguas del Océano que circundaba la Tierra comenzaba a recorrer el firmamento montada en su carro de plata.
También se la consideraba hermana de Eos, diosa de la aurora, a la cual, como en el caso de la propia Selene, se le atribuían amores con un mortal: Cefeo o Titón en el caso de Eos y Endimión en el de Selene.
La leyenda cuenta que Selene se enamoró del hermoso Endimión, un pastor o cazador (o un rey de Elis en la versión de Pausanias) de la región de Caria, al que una noche divisó durmiendo en la cima del monte Latmo.
Selene habría pedido a Zeus que sumiese a Endimión en un sueño erterno, para que nunca pudiese alcanzarlo la vejez y la muerte, en versiones anteriores habría sido ella misma la responsable de tal encantamiento y alternativamente el propio Endimión el que habría decidido sumirse en este sueño perpetuo, despertando solamente para recibir a si amada.
Otras versiones nos cuentan que Selene, enamorada de Endimión, bajó a la Tierra y se negó a volver a ocupar su lugar en los cielos, lejos de su amante, razón por la cual Zeus, enfadado, lo habría sumido en un sueño eterno.
Fuese una u otra razón el resultado es que la Luna se ausenta cada mes unos días del firmamento, en los que baja a la Tierra para disfrutar de la compañía de su amado, mientras que el resto del tiempo tiene que conformarse acariciando su cuerpo dormido, con sus rayos, desde el cielo.
De la unión entre Selene y Endimión nacieron cincuenta hijas, las "Menae" o "Menai", que personificaban las fases de la Luna y presidían los cincuenta meses lunares.
Entre estas se cree que estarían Menea (la Luna Nueva), Mesomene (la Luna Creciente), Pandeia, (la Luna Llena), Meniskos (la Luna Menguante) y Mene (?).
Algunas versiones también consideran a Endimión y Selene padres del héroe Naxos. En otras versiones es Zeus, junto con Selene, el padre de Pandia, la Luna Llena y del León de Nemea, del que algunos también la consideraban madre.

Según cuenta una leyenda Selene habría sido seducida por Pan en, dios pastoral de la fertilidad,en una ocasión, que envuelto en una piel de oveja le habría regalado los yugos de los bueyes que tiraban de su plateado carro.

A Selene se la representa como a una mujer de rostro pálido y vaporosas túnicos o velos, con una media luna sobre la cabeza, conduciendo un carro de plata tirado por bueyes blancos (o según Homero, por caballos) o montada sobre éstos y a veces portando una antorcha.

En la mitología romana Selene era la diosa Luna, que igual que Selene lo fue por Ártemis, se la suplantó en gran medida por la diosa Diana. En el Monte Palatino había un templo dedicado a "Luna Noctulica", ("Luna que brilla en la Noche") y se celebraban festivales en su honor el 31 de Marzo, el 24 y el 29 de Agosto.


jueves, 15 de noviembre de 2007

ARTEMIS O ARTEMISA (DIANA)




Artemisa o Ártemis (Ἄρτεμις,), hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, es, en la mitología griega la diosa virgen de la caza, de los animales salvajes, los bosques y la Luna.
Su madre, Leto, fue seducida por Zeus y acosada por la esposa de éste, Hera, quien le envió a la sepiente Pitón para que le diese muerte, pero gracias a la intervención de Zeus, que convirtió a Leto en codorniz, esta pudo escapar volando.
Hera prohibió entonces que Leto fuese acogida por ninguna tierra o isla que hubiese visto la luz del Sol para alumbrar a sus hijos. Sin embargo, la recién creada isla flotante de Delos se apiadó de ella y le permitió posarse para dar a luz con la condición de ser el lugar que acogiese el principal centro de culto del dios al que Leto diese a luz.
Durante el parto de Leto Hera secuestró a Ilítia, diosa de los partos, de manera que la recién nacida Ártemis (que nació en el sexto mes de embarazo) tuvo que ayudar a su madre en el parto de su propio hermano gemelo, Apolo (quien nació en el séptimo mes de embarazo).

Se dice que el hecho de que Ártemis solicitase a Zeus poder permanecer virgen para siempre se debe a la traumática y dolorosa experiencia del parto de su madre, hecho que también la convirtió en diosa protectora de los partos, atributo que compartía con Hera e Ilítia.

Ártemis era a menudo representada con su arco y flechas, a menudo acompañada de perros, cievos u otros animales, pues era la diosa de la caza, los animales salvajes y los bosques.
Cuando contaba con tan solo tres años de edad pidió a su padre Zeus, además de que le permitiera permanecer virgen para siempre, sabuesos de orejas gachas que la acompañasen en sus cacerías, ciervos que condujeran su carro y un séquito de ninfas vírgenes que la acompañasen.
Ártemis era considerada en la mitología griega clásica como diosa de la Luna en su aspecto de doncella. Se la consideraba protectora de las mujeres y de sus secretos más íntimos, especialmente de las niñas/adolescentes y las parturientas.

Sin embargo en un principio se cree que Ártemis no era una diosa lunar, sino una diosa de la fertilidad, y que asimiló los atributos de Selene, diosa personificación de la Luna al mismo tiempo que su hermano Apolo asimilaba los atributos de Helios, personificación del Sol.
De ese modo Ártemis pasó a formar parte de una tríada compuesta por Selene, Hécate y ella misma, siendo Ártemis la diosa lunar en su aspecto de doncella o cuarto creciente, Selene la diosa en su aspecto de madurez o Luna Llena y Hécate la diosa lunar en su aspecto de Anciana o Hechicera. También, al convertirse en diosa de la Luna asimiló ciertas características de Hécate, lo cual le otorgó cierto caracter amenazador, el aspecto terrible que manifiesta en algunos de sus castigos o en su faceta de diosa sanguinaria y cazadora (según algunas versiones se alimentaba de la sangre derramada durante sus cacerías).

Evitaba la compañía de los hombres y además del séquito de ninfas que le había concedido su padre Zeus tembién tenía a su servicio a sesenta Oceánides (ninfas hijas de Océano y Tetis), todas ellas entregadas a la diosa bajo un voto de castidad.
En este sentido era muy severa y castigaba con dureza a todas las doncellas consagradas a ella que rompían su voto, igual que a todos aquellos varones que se atrevían a insinuársele.

En torno a su virginidad existen numerosas leyendas en las cuales Ártemis castiga a quienes han quebrantado su voto de castidad o han puesto en peligro la de la propia diosa.

En una ocasión, el principe tebano Acteón, estando de caza, tuvo la mala suerte de sorprender a la diosa bañándose desnuda en un rio. Por esto Artemis lo convirtió en un ciervo al que despedazaron sus propios perros.
Según otras versiones de esta historia Acteón no habría sorprendido a Ártemis bañándose desnuda, sino que se habría jactado de ser mejor cazador que ella, razón por la cual Ártemis lo habría castigado de tan cruel manera. En otras versiones quien se jacta de ser superior a Ártemis en la caza es Adonis, al cual la diosa enviá un jabalí para que le de muerte.

Sin embargo, en el episodio en el que Acteón sorprende a la diosa bañándose podemos vislumbrar una advertencia presente en muchos otros mitos, la de no profanar los misterios divinos, y que en esta historia podría tener reminiscencias de la época matriarcal durante la cual éstos estaban especialmente vedados a los hombres.

En otra leyenda es el cretense o ateniense Siproites quien descubre a Ártemis desnuda bañándose en el rio, y fascinado por su belleza no es capaz de apartar la vista de ella, razón por la cual la diosa lo convierte en mujer.

La ninfa Calisto, perteneciente al séquito de Ártemis, fue seducida por Zeus, tomado este último para lograr su propósito la forma de la propia diosa. Cuando Ártemis descubrió el embarazo de Calisto y se lo reprochó, Calisto le dijo que era culpa suya y enfurecida Ártemis la transformó en osa. Posteriormente Zeus catasterizó a Calisto en forma de la constelación de la Osa Mayor (según algunas versiones el hijo que esperaba fue también transformado en constelación: la de la Osa Menor).

Hay quien cree que Calisto era en realidad un aspecto o un epíteto de la propia diosa y que su transformación en osa estaría relacionada con la Ártemis acadia, que era representada bajo esta forma.

El hecho de que Ártemis fuera en sus orígenes una diosa de la fertilidad aparece reforzado en algunos mitos en los que presenta una clara faceta sexual.
De hecho, aunque se la considera una diosa virgen en algunos mitos se dice que se unió al dios Pan (lo cual hubiera sido lógico siendo ella una diosa de la fertilidad, los bosques y los animales salvajes y él un dios de la fertilidad masculina) mientras que mucha más conocida es la historia de la diosa y Orión.
Según algunas versiones la diosa se habría enamorado del gigante cazador Orión y le habría dado muerte cuando él prefirió a Eos, la diosa de la Aurora (aunque este mito es muy similar, y posiblemente una variación del de Eos y Titón, en el cual es Afrodita quien castiga a la diosa de la aurora a enamorarse de un mortal, celosa de que se hubiese acostado con su amate Ares).
La versión más popular del mito de Orión y Ártemis es aquella en la cual el gigante intenta violar a una de las ninfas de su séquito o a la propia diosa, tras lo cual Ártemis le envia a un escorpión que lo mata; posteriormente ambos fueron inmortalizados en el firmamento en forma de las constelaciones de Orión y Escorpio .
Otras versiones hacen que el castigo de orión sea debido a que se jacta de ser mejor cazador que la diosa o a que mantiene una relación con ella, lo cual despierta los celos de su hermano Apolo, quien o bien envia al famoso escorpión o bien engaña a Artemisa retándola a acertar con una de sus flechas a un punto en concreto en el océano que parecía una roca y resultó ser la cabeza de Orión, el cual estaba nadando, y al que la certera flecha dio muerte.

Ártemis fue convertida por los romanos en la diosa cazadora Diana, aunque como ocurrió muchas otras divinidades, su concepción y carácter cambiaron bastante dentro de la mitología romana, convirtiendose en una diosa de menor importancia, cuyos atributos asimiló en gran medida Juno (la equivalente romana de Hera).

Como ya hemos dicho en la mitología griega Ártemis poseía una faceta terrible y amenazadora como diosa de la caza; de hecho se continuaron realizando sacrificios humanos a Artemisa tiempo después de que se hubieran eliminado éstos al resto de los principales dioses convertidos en olímpicos.
Se decía que los pueblos de Quersoneso Taúrico (Crimea), en el Mar Negro, sacrificaban en su honor a todos aquellos que arrivaban a sus costas, y que los espartanos realizaban sacrificios anuales en su honor hasta el S.IX a.C, cuando la reforma de Licurgo puso fin a estos y se sustituyeron por ceremonias de flagelación ritual.

El principal culto de Ártemis se encontraba en Éfeso, en la costa de Asia Menor, donde su templo era considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo; allí se encontraba una estatua de la diosa con numerosos pechos y otros símbolos que reflejan sus orígenes como diosa de la fertilidad.

A menudo las niñas atenienses eran enviadas entre los cinco y los diez años al santuario de Artemisa en Braurón para servir a la diosa durante un año, tiempodurante el cual eran conocidas con el nombre de "arktoi" ("oseznas").
Según una leyenda esta costumbre se había originado cuando un oso perteneciente al santuario de Braurón mató a una niña por accidente. Sus hermanos decidieron vengarla y a su vez dieron muerte al animal, razón por la cual Artemisa habría exigido que todas las niñas fueran "osas" durante un año y sirvieran en su templo.
También era costumbre para las jóvenes griegas ofrendar sus viejos juguetes y objetos infantiles, junto con un mechón de su cabello, a la diosa Artemisa, antes de casarse, simbolizando así que dejaban atrás la niñez y la castidad, anuque también en esta costumbre podríamos encontrar reminiscencias de su culto como diosa de la fertilidad, pues tradicionalmente en la mayoría de culturas era típico hacer ofrendas durante los casamientos a los dioses y diosas propiciadores de la fertilidad).

A ella estaban dedicados los festivales de Elaphebolia en invierno , Munikia en primavera, Kharisteria, Brauronia, y el festival de Ártemis Ortigia en Esparta.

Su culto fue más popular en el este del Mediterráneo y las islas del Egeo que en Grecia continental y por supuesto, que en Italia, donde hasta cierto punto fue asimilada con Hécate, hecho que comprobamos con el hecho de que en época romana uno de sus epítetos fuese "Diana Trivia" en referencia a su asociación con los cruces de caminos, que en un principio estaban asociados a Hécate.

Algunos otros epítetos bajo los que se conocía a Ártemis eran Potnia Theron ("Señora de las Fieras"), como protectora de los animales salvajes; Artemis Agrotera, nombre bajo el cual era patrona de los cazadores; Arktos ("la osa"); Artemis Lokhia como protectora de los nacimientos; Artemis Ortigia en Esparta; o Febe como la forma femenina de su hermano Febo Apolo.



Art by Thalia Took